miércoles, 25 de febrero de 2009

Mujer metáfora



Es una luna tan llena que no le cabe más luz
blanca pantera en celo al acecho de su presa
acuarela cleptómana de los matices del estío
sensatez matutina y locura noctámbula
menina consentida de los pinceles de Velázquez
enigmática sonrisa cual orquídea en la nieve
golondrina vagabunda que se aleja en silencio
es materia prima de los azules del Caribe
Isobel la bruja que sabe la letra del mañana
es fuego arrebatado que incendia las farolas
patrona de los doce sonidos y los cuatro colores
tentación de los demonios de mediodía
la tierra prometida al otro lado del desierto
es pisadora de honor de la mejor vendimia
juventud contagiosa que no tiene antídoto
es reloj de Dalí que se derrite al hacer el amor
un póquer de ases en el cubilete de los dioses
los brazos perdidos de la Venus de Milo
la llave maestra de los cinturones de castidad
es arpegio de sirena
chifladura de marinos
aprendiz de nube con aspiraciones a destino
el desenlace de la inconclusa de Schubert
estrella fugaz de la última puesta en escena.

Es ella
mi mujer metáfora
la dueña de las mareas
mi musa oxímoron de la negra noche encendida
tropo incansable de mi plectro
gota terminal de la tinta de mi pluma
el epílogo de mi última novela.

1 comentario:

Ana Muela Sopeña dijo...

Delicioso poema, Álvaro. Desde el principio es dulce y enigmático.

Un abrazo grande
Felicidades
Ana