jueves, 23 de julio de 2009

El fotógrafo y el poeta

Caminan descalzos por la arena
en el sentido contrario a sus sombras
buscando que el sol les permita congelar
sus últimos soplos de luz.
Uno con los píxeles de su lente y
el otro con los símbolos de la palabra.
Se disputan el honor de inmortalizar
la belleza del instante fugitivo.
El crepúsculo suele ser caprichoso
y huir en cuestión de segundos.
El dedo en el objetivo
la mano sobre el corazón
la mirada al nivel del horizonte.
Atrapan la despedida del rey cósmico
que queda cautivo para siempre
en láminas de plata y letras de tinta sepia.

8 comentarios:

Daniela Matos dijo...

Alvaro: Muchas veces he contemplado el ocaso y confieso que siempre que lo hago me emociona, tiene una extraña influencia en mi ánimo,por lo general me calma y me hace pensar que las cosas mejorarán al otro día.
¡Anda, ya te vi con la Poniatowska!
Besitos: Daniela Matos o M.Le Chat

Ana Márquez dijo...

Sí que es caprichoso el crepúsculo, pero el sol tiene muchos "humos", y hace bien el mar en tragárselo cada día para humillarle el orgullo :-)

Mucha belleza junta :-) Imagen y palabra, mano con mano, como debe ser. Felicidades, maestro.

Álvaro Ancona dijo...

Daniela Matos:

la belleza requiere de una mirada que le de la razón de ser. Gracias, Daniela.

Álvaro Ancona dijo...

Ana:

Más que caprichoso es artista. Se pone sus moños y no acude a los gritos de encore.


Alvaro

Álvaro Ancona dijo...

A mi anónimo admirador.

Para que merezcas una respuesta tendrías que afinar tu pueril ironía y terminar la primaria.

Álvaro

Alma Mateos Taborda dijo...

Bellísimo e intenso. Eres muy talentoso, amigo. felicitaciones y una abrazo grande.

apm dijo...

Alvaro...precioso tu poema, preciosa también la foto de la puesta de sol que oye, no se que será que tienen pero a mí me fascinan, es mi momento favorito para ver el mar, justo ese donde el sol se va, comido lentamente por el horizonte marino pero dejando pintado el cielo de rosa.

Me ha encantado cuando dices que los fotógrafos atrapan la despedida del sol que se queda cautivo en láminas de plata y letras de tinta sepia....que bonito!

Te mando un besote gordo y sonoro

Joan Tristany dijo...

Muy bueno este poema comparativo entre estas dos bellas artes.
Más que comparativo, complementario diría yo.
me ha gustado mucho.
Mis felicitaciones y un abrazo
Joan