jueves, 13 de enero de 2011

Sucedió en el paraíso



Ay Eva dónde has estado, está helada la comida
mis parras muy mal planchadas, llegaré tarde a mi cita.
Ay Adán si no trabajas, nunca me das la quincena
llegaste anoche borracho y no tocaste la cena
entre sueños me llamaste con el nombre de otra vieja
dime quién diablos es Lilith o te rompo la cabeza.
Pero amor si eres la dueña, la Catedral del Vergel
la otra es un capillita, amiga de Lucifer
sírveme ya el desayuno, que está fuerte la resaca
algo picoso y caliente, no me gusta esta manzana.
Dale Adán una mordida, te encanta la fruta verde
y desde hoy quiero diamantes, con el sudor de tu frente.