martes, 24 de marzo de 2009

Sucedió en el Edén


Ay Eva dónde has estado, está helada la comida
mis parras muy mal planchadas, llegaré tarde a mi cita.
Ay Adán si no trabajas, nunca me das la quincena
llegaste anoche borracho y no tocaste la cena
entre sueños me llamaste con el nombre de otra vieja
dime quién diablos es Lilith o te rompo la cabeza.
Pero amor si eres la dueña, la Catedral del Vergel
la otra es un capillita, amiga de Lucifer
sírveme ya el desayuno, que está fuerte la resaca
algo picoso y caliente, no me gusta esta manzana.
Dale Adán una mordida, te encanta la fruta verde
y desde hoy quiero diamantes, con el sudor de tu frente.

6 comentarios:

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Jjajaja, Alvaro, eres único cuando inyectas toneladas de sonrisas tras los versos.

Gracias por tu presencia y tu cercanía, querido amigo.

Un fuerte abrazo y un beso

MArian

Álvaro Ancona dijo...

Marian:

tu risa ilumina mi día, que andaba un poco oscuro.

Bienvenidísima.

"Yo En Resistencia" dijo...

jajajaj Ay adán desde el principio regandola...muy bueno


Espero que tus dias mejoren


Sinceramente


LIBELULA VIVIENTE

Álvaro Ancona dijo...

Ya conoces a los hombres, libélula, siempre metemos la pata.

Gracias por venir.

Sylvia dijo...

Me dejaste con una gran sonrisa, quizás una carcajada...Está muy buena esta poesía, me has dado ganas de volver a la Biblia para inspiración con HUMOR..!

"Dale Adán una mordida, te encanta la fruta verde
y desde hoy quiero diamantes, con el sudor de tu frente"

Imperdible! Sylvia

Ana Muela Sopeña dijo...

Ja, ja, tu humor es genial.

Un abrazo
Ana