miércoles, 25 de marzo de 2009

Tiempo de levar anclas


Hacerse a la mar: proa al sol a toda vela.
El compás a la vía y el norte magnético a levante
sin mirar la rosa de los vientos. Poniendo oídos sordos
al canto etéreo de las sirenas o al señuelo de las Náyades
que a la hora del nadir provocan la sutil armonía del novilunio
y convocan al navegante a seguir la voz de su reclamo
para desviar el rumbo.

Firme la mano en el timón.
Camina el tiempo sin pausa en el sentido contrario
de los céfiros y no se detiene aunque el navegante sueñe.
Hay un lugar lleno de luz en la mira del sextante.
Un galardón al final de la cúpula de siete colores.
No es momento de dudas ni de penitencias,
los pecados y las virtudes se quedaron en el ayer.
A toda vela, marinero, a contratiempo.
La vida nueva te está aguardando.

8 comentarios:

"Yo En Resistencia" dijo...

El recomienzo, siempre hacia adelante, atisbando el premio...bello poema, que puede aplicarse de muchas formas...

Magnifico!! y motivador


LIBELULA VIVIENTE

Álvaro Ancona dijo...

Se nota que es primavera. Las libélulas vivientes se acercan a mis lago y a mis flores.

Es un placer.

Antonio Urdiales dijo...

Espero que tengas buenos vientos y que la quilla de tu proa emerja siempre rompiente de las olas.

Mi tiempo es más rígido de lo que yo desearía y no me permite dilatarlo tanto como quisiera y más ahora que he iniciado un nuevo proyecto para mis cuentos y relatos:

http://poliglotadesilencios.blogspot.com

No obstante siempre hay un momento para los amigos, que esperemos se repitan más amenudo a partir de ahora.

Un abrazo
Antonio

Elisa Berna Martínez dijo...

Los que somos de tierra "adentro" sentimos envidia del marinero, buscamos el mar a escondidas como a un dios al que no alcanzamos a entender. Encantada de pasear por tus letras.

Un saludo.

Álvaro Ancona dijo...

Antonio:

tu prosa es de lamisma calidad que tu, ampliamente conocida, poesía. Seguiré sus pasos.

Álvaro

Álvaro Ancona dijo...

Elisa:

es un gran placer saberte por estos rumbos. Me encanta tu pluma, y la sigo en donde la encuentre.

Álvaro

Ana Muela Sopeña dijo...

Fantástico poema, Álvaro.

Te sigo y navego contigo.

Un beso navegante
Ana

Álvaro Ancona dijo...

A la mar, compañera de letras y travesías.

Ana, querida.

Álvaro