domingo, 21 de marzo de 2010

Veintiuno de marzo en Chichén Itzá



Desciende la luz del sol con su casaca de sierpe
engalanada de plumas del pozo de los Itzaes
soplo de agua del cielo, mayorazgo de los dioses
las piedras de veinte siglos suspiran por su llegada
y danzan las nueve lunas períodos de gravidez
al son del canto divino que emana de un caracol.

Qutzalcóatl —el que sabe— origina el equinoccio
baja a la sala de partos del más sabio de los días
hace el amor a la tierra fertiliza con su aliento
confirma los profecías, leyendas del quinto rey
que volverá del levante como estrella mañanera
y se convertirá en serpiente para renovar la vida.

10 comentarios:

escribes conmigo dijo...

Alvaro:
Hace un buen rato no doy una vuelta por este tu blog y me encuentro con este bello poema a kukulkan es hermoso como solo un Yucteco podria concebir.
un verdadero pacer leerte mario

carlos guerrero dijo...

Un poema sensacional, Álvaro, donde tu decir se pone al servicio de la originalidad y el buen gusto.

Un abrazo

Maria Paula Villanueva dijo...

Qué interesante el artículo! Me gustaría decirle que me parecio muy original la advertencia (reservada a su santidad contra qualesquiera personas...)
http://lunaalreeves.blogspot.com

"Yo En Resistencia" dijo...

Hace un buen rato que no pasaba por este bello rincon, no se como le haces para vestir de belleza cualquier fecha, objeto etc.,

"Hace el amor a la tierra, fertiliza con su aliento, confirma las profecias"

Emotivo!!

Un abrazo paisano!!

Álvaro Ancona dijo...

Escribes conmigo:

te sabes siempre bienvenido, amigo.

Álvaro Ancona dijo...

Carlos:

qué gran sorpresa tener a una gran poeta de visita. Un abrazo.

Álvaro Ancona dijo...

María Paula:

Gracias, María. A ver si los plagiarios resultan creyentes y se abstienen, ja ja.

Bienvenida.

Álvaro Ancona dijo...

María Paula:

Gracias, María. A ver si los plagiarios resultan creyentes y se abstienen, ja ja.

Bienvenida.

Álvaro Ancona dijo...

Gracias, Yunnis. Siempr eme ha impresionado Chichén.

Te extrañaba por aquí.

canto y vida dijo...

Bello. Me enternece demasiado el legado de Quetzaltcoalt, su brillo, su candor, su amor al ser humano. Con tu poema me traes de vuelta a esos sentimientos hermosos. Bello canto.

Abrazos, tenía tiempo sin visitarte.